11 de noviembre de 2018

Conocer Madrid para cantar sobre Madrid

Muchos de los personajes y ambientes que aparecen en las zarzuelas que trabajamos en nuestro "Proyecto Zarzuela" de Cantate Mundi  son característicos de un determinado tipo de vida, de un determinado tiempo y unas costumbres concretas.

Personajes, localizaciones, costumbres, que quizás no nos resulten demasiado cercanas en este tiempo. Por eso nos pareció que sería una buena idea organizar una visita guiada con el grupo que realiza el proyecto y conocer, de la mano de un excelente profesional como es Carlos Osorio, todo cuanto él, como amante y conocedor de Madrid y sus costumbres, podía aportarnos, que era mucho.







Hasta el tiempo puso una tregua a la lluvia de los días pasados y nos regaló una radiante, aunque fresca, mañana de noviembre, festividad de nuestra patrona, día de la Almudena.

Disfrutamos, aprendimos y convivimos, no puede pedirse más. Bueno, quizás sí, cantar un poco y terminar la visita con unos caracoles de los de Amadeo, de los de toda la vida, en El Rastro.

Lavapiés, San Lorenzo, las majas y manolos, los chisperos, las calesas, todo nos es ya mucho más cercano...



7 de noviembre de 2018

Cantate Mundi viaja a Tolosa


Ya sabéis cuánto nos gusta combinar experiencias musicales con otro tipo de situaciones en las que también se comparte y se vive mucho. Porque tenemos la firme convicción de que la música, y todo en la vida, se vive mejor, más intensamente, cuanto mayor es la relación entre las personas.

Disfrutar de la celebración del 50 Aniversario del Certamen Coral de Tolosa era, desde luego, un plan excelente que no se podía perder, así que el grupo se puso en marcha, unos cuantos amigos se animaron y juntos hemos compartido unos días cuyo recuerdo perdurará mucho tiempo en nuestras vidas.


El grupo "posando" junto al cartel donde los coros participantes han posado. Momento de decirle adiós a Tolosa.
Juntos, disfrutando de la calidad de la sesión de clausura del Certamen. 

Ante unos vinos, con Antxon Elosegui, fundador del Certamen hace 50 años. Un lujo.
Magos de la música y, sobre todo, excelentes personas: Josu Elberdin, Gary Graden y Javi Busto. 


Excelentes compañeros de viaje, fantástico ambiente, paisajes maravillosos, gran grupo y muchas vivencias compartidas. Mucho aprendido, mucho disfrutado, muchos planes y proyectos futuros, personas que dejan huella, y siempre, como telón de fondo, la mejor música.


26 de octubre de 2018

Ha nacido un corazón



Latía dentro de cada uno de nosotros, pero ha sido hoy el día que CUORE ha visto la luz. Nuestro pequeño corazoncito se ha hecho hoy un poco más grande, se ha llenado de vida y de sonrisas.

El primer encuentro del Proyecto Cuore de Cantate Mundi ha tenido lugar esta tarde. Veinte voluntarios generosos y sonrientes dispuestos a hacer que unas decenas de personas mayores cambiaran su rutina habitual en la residencia.

Cuántas sonrisas, cuántas miradas ilusionadas, cuántas melodías tarareadas o cantadas con nosotros. Han cantado, y nosotros con ellos; han dado palmas, y nosotros con ellos; hasta han bailado, como nosotros, con ellos y para ellos. Seguramente ellos se han emocionado un poquito. No tengo la más mínima duda de que nuestra emoción ha sido infinitamente mayor.









– Hoy ha sido el día más feliz de mi vida–, decía un residente que ha cantado todo con nosotros. En su juventud, nos ha contado, formó parte de un coro, y nos ha pedido una copia de las partituras para poder seguirlas. Ha cantado, muy bien cantado, dicho sea de paso, y se le veía feliz. Al devolverme las partituras le he dicho que podía quedárselas como recuerdo y esa sonrisa y esa cara de gratitud será difícil que se me olvide.



O la de la señora que apenas podía moverse, pero que trataba de dar palmas a compás, llena de ilusión.

O el señor que hacía peticiones sin parar "Doce Cascabeles, Cuando salí de Cuba",  mientras su hermana, emocionada, me emocionaba a mi diciéndome "no sabéis el bien que les hacéis". 

Emociones difíciles de contener, mucho, y la sensación de traerte a casa el recuerdo de un día que ellos seguramente no van a olvidar pero que nosotros tampoco olvidaremos así como así.

Hay imágenes que no pueden ser fotografiadas, hay gestos y miradas que no se deben reproducir, pero habría dado cualquier cosa por poder inmortalizar esos pares de ojos ilusionados.
Gracias infinitas a esos 20 corazones que nos han acompañado en un camino que dará mucho de sí. Gracias a todos, pero sobre todo a ellos, a sus sonrisas.